Cada vez que vuelvo sobre la historia que los Romanos se inventaron sobre sus origenes más me sorprendo del desfase que se da entre la poca importancia social y política de la mujer y la cantidad de heroinas que aparecen en estas historias. Y cada vez tengo más claro que el desfase es ficiticio puesto que estas historias enseñaban a las mujeres romanas cual era el comportamiento adecuado. Repasemos la historia de Lucrecia, esta joven esposa que a pesar de seguir al pie de la letra el “catecismo” de la buena esposa: Estar encerrada en casa haciendo calceta. No tener independencia de actuación ni de pensamiento.
Tarquinio y Lucrecia, de Tiziano 1571
A pesar de ello el principe negro la fue a buscar a su casa y, sabiendo que estaba indefensa la forzó. Qué comportamiento tan cobarde frente a la reacción de Lucrecia, que después de contar a los suyos lo que ha ocurrido se quita la vida tras ver que sus hombres juran vengarse.
Il giuramento di Bruto contro i Tarquini per la morte di Lucrecia, Luca Giordano s. XVI
Escrito por rosvelmon22 
